Sí, he decidido revisitar mentalmente a todos los hombres de mi vida. Porque uno no puede aprender sin remover un poco la mierda, porque no sería yo sin ellos, y porque la próxima vez que empiece una relación pienso hacerlo libre de traumas y con los deberes hechos.
P fue el primero y quizá será el último. Decididamente el único al que nunca, nunca dejé de querer, la herida que ha seguido abierta como el primer día durante años y años. A veces, muy pocas, me lo cruzo por la calle… y se me revuelve el estómago, me pitan los oídos, me sudan las manos. Es el eterno imposible.
De hecho, hasta bastante después de haber conocido a D, no hubo ni un solo compañero al que no hubiese dejado por él. Siempre, siempre le tuve en la cabeza, a veces más presente y a temporadas de pasada, como un recuerdo que viene de pronto cuando bajas la guardia. Todas las veces que tuve a alguien a mi lado me hice la misma pregunta, ¿y si ahora viniese P a requerirme? Y siempre me respondía lo mismo… que iría con los ojos cerrados, al minuto, sin preguntar y sin pensarlo. Por eso aunque pasen 10, 14 años, es evocar su imagen y me pongo enferma.
Supongo que es eso que cuentan del primer amor, que no se olvida. Yo sólo sé que nunca he tenido de un modo tan seguro e inamovible la certeza de que alguien estaba hecho para mí. Y sí, en gran parte es idealización, y por lo poco que sé de quien ahora es, ha perdido bastante respecto del chico que fue. Y no me importa, en realidad, porque es alguien que vive en mi cabeza y poco más.
A nivel más “real” y fuera de mis ensoñaciones, P es importante entre otras cosas porque es el absoluto responsable de mis preferencias estéticas en cuanto a hombres (no tiene sentido negarme que lo he buscado mil veces en chicos que se le parecían, que tenían su pelo o su mandíbula o su nariz, y además conscientemente). Es importante porque fue el primer miembro del sexo opuesto con quien me relacioné de “esa” manera, por todas las cosas que me enseñó, por todas las pasiones que compartíamos entonces y por lo muchísimo que le llegué a querer.
Y por eso, no puedo cerrar el post sin enlazar SU canción. No importa cuánto tiempo pase, siempre que la oigo o veo el vídeo pienso en él, y viceversa.